Estudios Bíblicos Mensuales

En el ILC proveemos Estudios Bíblicos Mensuales para grupos. Ese mes el tema es: Dios es el Creador. Nuestros estudios bíblicos mensuales son gratuitos, útiles y pertinentes para la enseñanza del Evangelio en nuestros tiempos En esta ocasión presentamos 4 estudios bíblicos sobre la importancia de nuestra confesión de fe. ¿Qué significa y qué implica que confesemos que Dios es el único Creador de todo lo creado, visible e invisible…

Esto Confieso del Creador 

Al decir que Dios es creador, está implícito su poder absoluto para crear y su conocimiento infinito para saber cómo crear. Sin embargo, al decir que Dios es creador no está claro cómo es la relación del Creador con su creación. Sobre esta relación tratan las Sagradas Escrituras. Por ello, para entenderlas es necesario confesar primero que Dios es Creador.

I. Confieso a un solo Dios Creador

De existir varios dioses, ¿quién sería el creador? ¿Cómo se pondrían de acuerdo para crear? El apóstol Pablo convocó a la iglesia en Corinto a reconocer la verdad evidente sobre el único origen de todo lo creado y existente. Leamos 1 Corintios 8:1-6.

1. ¿Cuál es el origen de todo?

2. ¿A quién le pertenece todo?

3. ¿Por medio de quién existe todo?

4. ¿Por qué muchos alimentan su creencia en la existencia de varios dioses?

Dios es quien es. Su nombre es: YO SOY EL QUE SOY. La decisión de cada persona es creer o no creer quién es Dios. El definirlo o el describirlo no está abierto a discusión. 

5. ¿De qué manera afecta mi vida cotidiana la verdad de que el origen de todo es Dios?

6. ¿Cómo cuido mis posiciones si sé que a Dios le pertenece todo?

7. ¿Cuál es el medio por el cual yo recibo alguna bendición de la Creación?

8. ¿Creo que hay varios dioses, y yo escogí a uno solo? ¿O creo que hay un solo Dios? ¿Por qué?

II. Confieso a un solo origen de todo

En la actualidad estamos acostumbrados a conseguir muebles, ropa, utensilios y demás bienes materiales en tiendas. Esto facilita que olvidemos el origen de la materia prima y que cataloguemos al ser humano como el creador de todo, siendo que Dios creó todo. Leamos Génesis 1.

1. ¿Qué utilidad el ser humano hubiera podido rescatar del desorden o del vacío?

2. ¿Qué provecho han tenido la luz y las tinieblas para el ser humano?

3. ¿Qué utilidad ha encontrado el ser humano en los animales, además del que Dios indicó?

4. ¿Qué utilidad ha encontrado el ser humano en las plantas, además del que Dios indicó?

Cuando olvidamos el origen de las cosas es fácil tomarlas sin agradecimiento, despilfarrarlas y descuidarlas.

5. Cuando reconozco el origen de mis posesiones, ¿confieso que Dios es Creador? ¿Por qué?

6. Cuando no reconozco el origen de mis posesiones, ¿confieso que Dios no es Creador? ¿Por qué?

7. ¿Qué recurso tengo en mi vida que no provenga de Dios? ¿Qué significa eso para mí?

8. ¿Cuál sería la descripción de mi actitud constante y cotidiana respecto al origen de todo lo que me rodea?

III. Confieso a un solo Dios poseedor de todo

Sabemos que una cosa siempre nos lleva a otra, siempre hay causa y efecto. Lo mismo sucede con nuestra confesión, cuando confesamos que hay un solo origen de todo entonces también podemos confesar que Dios es el único poseedor de todo. Leamos Salmos 100.

1. Según el salmista, ¿por qué los habitantes de la Tierra deben alegrarse?

2. ¿Por qué causa tristeza el desconocimiento del origen de todo?

3. Si Dios es el Creador de todo, si él es el origen de todo, ¿por qué Dios posee todo?

4. Según el salmista, ¿de qué manera Dios cuida toda su posesión? 

A Dios le interesa la actitud que tenemos cuando habitamos la Tierra que él creó y posee.

5. ¿Me alegra, me entristece, o me molesta conocer que el origen de todo es Dios? ¿Por qué?

6. Si alguien viviera en mi casa, ¿me gustaría que viviera enojado, ingrato o molesto? ¿Por qué?

7. ¿De quién son los derechos de la vida y los derechos de los seres humanos? ¿Por qué?

8. ¿Cuál es la instrucción que mi Creador me da para vivir gracias a los medios de su creación? ¿La seguiré?

IV. Confieso a un solo Juez de todo

Es frecuente que nosotros lleguemos a olvidar cuántas posesiones tenemos. Al olvidar lo que nos pertenece lo descuidamos, lo perdemos, o no nos importa lo que le suceda. Pero Dios no es así, como Creador y Poseedor de todo, él también tiene cuidado de todo; por eso es Señor. Leamos Hechos 17:22-31.

1. ¿Qué da Dios? ¿Lo da como Dios o lo da como Señor? ¿Por qué?

2. ¿Para qué son los límites que Dios puso a su creación?

3. ¿De qué deben arrepentirse los hombres?

4. ¿Por qué Jesús resucitado juzgará a los hombres? ¿Por qué el Varón Escogido de la nueva creación juzgará a la vieja creación? 

Cuando confesamos que Dios es Creador también confesamos la procedencia, la posesión y el fin de todo. Dios es Creador, de él procede todo, él lo posee todo, y por lo tanto, él puede juzgarlo todo. 

5. ¿Obedecería yo la instrucción de un juez, quien antes de juzgarme, me ordena alegrarme? ¿Por qué?

6. ¿De qué me arrepiento? ¿De no reconocer que yo mismo y todo lo que tengo procede de Dios? ¿Por qué?

7. Si yo no procedo de mí mismo, ¿tengo derecho a ser mi propio juez? ¿Por qué?

8. Sabiendo que mi Juez acepta mi arrepentimiento, ¿de qué manera viviré en la Tierra?