No Tener Más Oídos Sordos

No Tener Más Oídos Sordos
No Tener Más Oídos Sordos

No Tener Más Oídos Sordos

A todos nos llega el momento en el que debemos hacer un alto para decidir ya no tener más oídos sordos al llamado de Dios. Este momento casi siempre llega acompañado de circunstancias desafiantes. La Biblia enseña cómo muchos de los siervos de Dios decidieron dejar su sordera para aceptar el llamado de Dios a servir. La Iglesia también ha tenido muchos siervos diligentes a escuchar y a obedecer. En ILC compartimos otro de esos muchos testimonios que nos llenan de ánimo para nosotros también decidamos no tener más oídos sordos.

Mi nombre es Sandra y actualmente vivo en Connecticut, Estados Unidos. Conocí el Evangelio a los 17 años, en un liceo donde estudiaba e inmediatamente empecé a congregarme en una iglesia cristiana. 

Pasaron los años y mi fe en Jesucristo fue fortaleciéndose. También mi confianza en su provisión y protección creció a medida que obedecía sus mandamientos. No todo era fácil, a veces perdía el rumbo, me rendía, me deprimía, dudaba y no entendía. Pero Dios siempre me condujo a tomar buenas decisiones. Como cuando estaba embarazada y tenía miedo de perder a mi hijo. Nuestro fiel Dios, a través de su Espíritu, me ayudó a depositar toda mi confianza en su cuidado.

Han sido muchas las experiencias que me han llenado de gozo. Todo, junto con la sabiduría bíblica, me ha  animado a enseñar a otros a reconocer la mano de Dios, a descansar en su amor, y a depender totalmente de su control soberano. En especial dedico mucho interés en criar y educar a mis hijos en los caminos de Dios, pero también tengo el llamado a servir más, como muchos lo tienen.

Este llamado fue insistente, pero por un tiempo tuve oídos sordos. Pensaba que el llamado no era para mí. Ponía muchas escusas ,pero finalmente me rendí y tomé la decisión de servir. Ahora asisto a la iglesia Christian Fellowship Center, con el Pastor Dean Desjardins. En mi iglesia convivo con hermanos, alabo junto con ellos, aprendo la Palabra de Dios y en todo eso  mi espíritu se fortalece. También sirvo como maestra de niños enseñándoles la Biblia. Les explico cómo obedecer los mandamientos y bendecir a otros. También me apunto diligente para servir en el ministerio de Alabanza y Adoración. 

Mi llamado y mi ministerio me han llevado a soñar más. Sueño con compartir el Evangelio a jóvenes, sueño con explicarles y mostrarles de tal modo que muchos crean en nuestro Señor Jesucristo. 

Por todo esto estoy convencida que es muy importante que yo me siga preparando y capacitando. Aprovecho esta oportunidad que ILC me ofrece con una beca. Quiero ser eficiente cuando sirvo a Dios en mi familia, en la iglesia y en dondequiera que yo ande….

Gracias por su atención al leer mi testimonio.

Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió. Mateo 9:9

Para más información sobre inscripción, registro y cursos gratuitos online: https://www.institutodeliderescristianos.org/