Gran Oportunidad

Gran Oportunidad

 

Nuestro compañero estudiante Reinaldo nos comparte por qué cree que el ILC es una gran oportunidad para crecer espiritualmente. Testimonios como estos nos animan en el ILC para seguir esforzándonos por mejorar y crecer. Ante todo, nuestro Señor conoce la necesidad y por eso habilita todas estas grandes oportunidades para su Iglesia. 

Soy de Buenos Aires, Argentina. Nací en el evangelio. De niño acompañaba a mis padres a la iglesia y fueron ellos quienes enseñaron, a mis hnos/as y a mí, la existencia de un Dios creador; en el cual debíamos confiar siempre y cumplir con sus mandamientos. Pero no fue hasta lo edad de 15 años aprox. que tuve un encuentro personal con nuestro Señor Jesucristo, cuando una gran depresión atormentaba mi vida a tal punto q me daba lo mismo morir o seguir viviendo.

No  hallando sentido a la vida, la tristeza que había dentro mío era tan fuerte que muchas veces lloraba a escondidas en mi cuarto para no ser visto, pero todo cambio cuando puse mi fé en marcha y le abrí mi corazón a nuestro Señor y Salvador: “Jesucristo, el hijo de Dios”.

 Al comenzar a escudriñar su Palabra Santa, mi fé fue en aumento y mis ojos espirituales fueron abiertos a tal punto que comprendí que ese Dios que mis padres me habían enseñado su existencia y su poder, además de ser un Dios proveedor y protector, nos amo tanto que: “ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16 ) y comprendí también el significado del versículo bíblico: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).

La depresión y el vacío que había en mi desaparecieron, por la misericordia de nuestro Dios.

Participe como músico en el misterio de alabanza de mi iglesia. Luego por circunstancias de la vida me aparte y deje de congregarme, pero por el gran amor y la gran misericordia de nuestro Señor Jesucristo he vuelto a su camino santo.

Navegando por Internet, buscando algún sitio web que brinde estudios bíblicos; localice el Instituto de Líderes Cristianos (ILC) y deseo aprovechar al máximo la oportunidad que este brinda para capacitarme, ya que por un tema de costos y tiempo me es un poco complicado hacerlo en otro lugar.

Creo que es una gran oportunidad para crecer espiritualmente.

Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te diriges, no hay trabajo ni planes ni conocimiento ni sabiduría. Eclesiastés 9:10