Tengo un gran Deseo de Enseñar y Predicar

Tengo un gran deseo de enseñar y predicar

Siento que debo salir a las calles a predicar; pero necesito el respaldo de Dios por medio de su Espíritu Santo

¡Tengo un gran Deseo de Enseñar y Predicar! Soy José Ramón, nacido en Ecuador en la ciudad de Lago Agrio y tengo 40 años de edad. Llevo un año y 8 meses de bautizado por la misericordia de Dios y de nuestro Señor Jesucristo. Cuando tenía unos 12 a 14 años de edad, sentí que no debía hacer las mismas cosas que los demás. Con el tiempo, cuando tuve conocimiento del bien y del mal, como muchos también, pequé contra mi Dios, algunas veces yo estaba como la marea: subía y bajaba, y desde entonces he estado intentando buscar la guía de Dios.

Lo busqué en algunas iglesias y con algunos predicadores; creí que lo encontraría en alguna iglesia en particular o en alguna persona, pero siempre estuve equivocado. Hasta que Dios me dejó entender, por su gran amor, que Él permite a quien quiera acercarse y entender la verdad y postularse para entrar al Reino de los Cielos. Y para ello Dios utiliza a las personas o iglesias que Él escoge, para ayudar en el crecimiento espiritual del neófito. Así como el dueño de casa elige las visitas que quiere en su casa, así también El Señor elige a quien quiere atraerlo hacia Él.

Para finales del año 2019, dos meses antes de la pandemia del Covid-19, yo sentí una necesidad urgente de orar, ayunar y clamar a Dios, mientras al mismo tiempo trabajaba, entonces me vino a mi corazón predicar la Palabra de Dios a otros y compartir lo poco que Dios me había permitido entender. De pronto me di cuenta que la gente no me iba a creer, ya que debía primero tener un buen testimonio primero en mi familia y con los que me conocen y me conocieron.

Así que empecé predicándole primero a mi esposa, a mi madre, hermanas, sobrinos, cuñados, todos juntos al mismo tiempo por video llamadas de Whatsaap todos los días, y también a mis amigos del trabajo, cuando podía. Por la infinita misericordia de Dios logré recoger un buen testimonio de mi familia, de algunos conocidos y de la iglesia en donde me congregaba.

Para el 7 de julio del año 2020 fui bautizado por el pastor de la congregación donde yo me congregaba. Después se terminó el proyecto donde trabajaba y tuve que regresar a la ciudad de Quito donde vivo hasta hoy. Desde entonces continúo con la predicación a mi familia de lunes a viernes. Pasaron muchas cosas complicadas de sobrellevar dentro de mi hogar y en algunos lugares donde me tocaba trabajar; pero hasta ahora sigo luchando y batallando contra las terribles cosas mundanas y buscando de la gracia, amor y misericordia de Dios.

Ciertamente no soy perfecto y hay algunas cosas que me faltan por mejorar, aunque a veces me he sentido muy débil, no ha sido un motivo para dejar de caminar en el Señor. Al contrario, lo busco para que me ayude, me perdone y me fortalezca. En la actualidad no tengo una iglesia en particular donde me esté congregando y que me respalde en este momento, ya que por el trabajo que llevo y por la situación en mi hogar no hemos buscado una iglesia fija donde congregarnos.

Lo que si hago es mantener comunicación telefónica con mi pastor una o dos veces por semana, pidiéndole consejos. Oro y medito en la palabra de Dios todos los días. Aclaro que yo no pertenezco a ninguna iglesia en particular, ni a ninguna religión en específico; pero me considero cristiano porque sigo a Cristo y practico en lo posible los evangelios de mi Señor Jesús, tratando de hacer la voluntad de Dios todos los días hasta que me acuesto y me duermo.

Tengo un gran deseo de enseñar y predicar lo que he aprendido en el Señor a las personas que son obra de Dios como yo. Siento que debo salir a las calles a predicar; pero necesito el respaldo de Dios por medio de su Espíritu Santo que es la promesa de Jesús nuestro Señor. Si no me respalda el Señor temo que no podré.

Además tengo un profundo deseo en mi corazón de viajar a Israel y vivir allí. Hace dos días aproximadamente, mientras meditaba en mi cama, me vino a la mente buscar por Internet cursos o alguien que me respalde en la predicación. Fue así que mientras buscaba en Google encontré esta página del Instituto de Líderes Cristianos. Ingresé y ahora estoy explorando cada página que esta colgada en esta plataforma de líderes.

No soy adinerado ni tampoco estoy en la miseria, pero si tengo comida, techo y un trabajo gracias a mi Señor, aunque no siempre fue así. Por ahora no tengo como pagar por una formación bíblica de calidad, pero en algún momento espero poder hacer una donación u ofrenda. Que la guía, la misericordia, la bondad, el amor, la verdad y la justicia de Dios y de nuestro Señor Jesús nos acompañen todos los días.

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@institutodeliderescristianos

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